La contractura en tus músculos no es otra cosa más que la contracción del mismo o de alguna de sus fibras. Esta es involuntaria y se presenta de manera continua, lo que provoca que tu músculo esté tenso en todo momento; sin embargo, no te preocupes porque es muy común en todas las personas, no solo en deportistas. Puede provocarte dolor y, si se da cerca de tus pulmones, también puede provocar molestia al respirar.

Su origen puede darse al hacer esfuerzo durante un ejercicio físico excesivo, en estos casos por falta de entrenamiento se produce dolor e inflamación. También es posible padecerlas posteriormente a realizar dicho esfuerzo, casos en los que tu músculo es incapaz de relajarse nuevamente.

Por otro lado, si tenemos una lesión grave, la musculatura que la rodea se contrae para protegerla.

¿Cómo saber si tengo una contractura?

Una acción normal del músculo tiene dos fases: La contracción y el estiramiento. Cuando no logra distenderse, el músculo no puede relajarse y se mantiene contraído, lo que causa molestias al hacer ciertos movimientos. Esto provoca los llamados nudos, un bulto en la región de la contractura, que indica una contracción.

Puedes sentir los siguientes síntomas:

  • Dolor en la zona contracturada al hacer ciertos movimientos
  • Limitación del movimiento
  • Debilidad muscular
  • En algunos casos, dolor al tratar de respirar profundamente

El mejor curso de acción es recibir un masaje descontracturante que deshaga esos nudos para que tu músculo se relaje. En SAUDÉ tenemos especialistas que te pueden consentir con un masaje de este tipo. ¡Visítanos!